El dolor de rodilla es mucho más que una molestia pasajera. Es una condición que afecta la calidad de vida de millones de personas en todo el mundo, limitando su movilidad, sus actividades diarias y hasta su salud mental. Estudios recientes demuestran que la artrosis de rodilla, una de las causas más comunes de dolor, afecta a aproximadamente el 14% de las mujeres y un 6% de los hombres mayores de 50 años, convirtiéndose en la principal causa de discapacidad funcional en personas adultas mayores.
No solo interfiere con las actividades físicas cotidianas, sino que también genera una reducción significativa en la capacidad para realizar tareas básicas como caminar, subir escaleras o incluso sentarse y levantarse. Esta discapacidad funcional tiene un impacto muy negativo en la independencia personal y puede conducir a estados de ansiedad, estrés y depresión asociados al dolor crónico.